dijous, 15 de febrer del 2024

Sesión de febrero de 2024, del Círculo de lectura carlista de Barcelona: sábado 24 de enero, a las 12:00 horas

 

 

 

 


 

 

La sesión de febrero de 2024 del círculo de lectura carlista de Barcelona tendrá lugar, D.m., el sábado 24 de febrero, a las doce del medio día, en el Centro Cívico Pere Quart, como de costumbre.
 
Se continuará con el estudio, iniciado en la sesión del pasado 27 de enero, de LA MONARQUÍA SOCIAL Y REPRESENTATIVA EN EL PENSAMIENTO TRADICIONAL, una obra clásica del maestro Rafael Gambra, estudio que irá a cargo de la profesora Helena Escolano.
 
En este enlace puede consultarse la crónica completa de la pasada sesión de enero de 2024:


Los interesados en asistir, pueden enviar un correo electrónico a: carlismobarcelona@gmail.com
 
 
🗓  Sábado, 24 de febrero
 
🕗 A las doce del mediodía (12:00h.)

📍 En el Centro Cívico Pere Quart, de Barcelona
 





dilluns, 12 de febrer del 2024

Crónica de la ruta de Santa Eulalia de Barcelona

Visita guiada por la Barcelona romana y medieval, siguiendo los pasos de la patrona de la ciudad con motivo del día de su festividad, realizada el pasado sábado 10 de febrero


Imagen de Santa Eulalia, en la Catedral de Barcelona



Aunque el pronóstico del tiempo preveía lluvias, finalmente el sábado 10 de febrero amanece despejado y una veintena de correligionarios y simpatizantes podemos realizar la Ruta por el Casco Antiguo de Barcelona siguiendo los pasos de Santa Eulalia, copatrona de la ciudad, con motivo de su festividad, tal como se había anunciado. La visita está dirigida por el Jefe del Círculo carlista barcelonés, J.E., y entre los asistentes tenemos el honor de contar con la presencia de J.A., Doctor en Historia, profesor universitario, antiguo decano de facultad, y experto en historia eclesiástica de Barcelona en general y de Santa Eulalia en particular, quien, además de realizar aportaciones muy enriquecedoras a la visita, garantiza que las inexactitudes de quien la guía no sean demasiado abultadas.  

 

Puerta oeste o Praetoria, en la Plaza Nova (de la Catedral)


 

La ruta comienza en la Plaza de la Catedral, ante la puerta Pretoria de la muralla romana que da acceso a la calle del Obispo Irurita (hoy, mal denominada calle del Obispo). Antes de acceder por esa puerta a la Barcelona romana, se pone en contexto el lugar donde vivió y murió Santa Eulalia:

Pocas décadas antes del nacimiento de Ntro. Sr. Jesucristo, Barcino había sido fundada por los romanos como pequeña colonia agrícola a la sombra de la gran urbe de Tarraco (hoy, Tarragona). Ubicada sobre un pequeño promontorio —el Monte Táber, a 16,9 metros sobre el nivel de mar—, daba por un lado a un puerto natural y, por el otro lado, dominaba el fértil llano de Barcelona, donde brotaban huertas, viñedos y oliveras, entre frondosos bosques de pinos, regados por la luz y la brisa del Mediterráneo.

Antes de adentrarnos por las calles de la Barcelona romana, se explica su diseño. Como todas las colonias romanas, Barcino se organizó entorno a dos ejes perpendiculares: un eje norte-sur, denominado cardo maximus (que correspondería a las actuales calles de Llibreteria y Call) y otro eje este-oeste, denominado decumanus maximus (calles Obispo Irurita, Ciudad y Regomir). En la intersección de ambos ejes, se encontraba el forum —centro político, comercial, judicial y social de la ciudad— y que ubicaríamos cerca de la actual Plaza de San Jaime: más exactamente, en un rectángulo que abarcaba desde el actual Palacio de la Generalidad por un lado, y hasta la sede del Centro Excursionista y el ábside de la Catedral por el otro. Desde este centro o forum, la ciudad seguía un trazado ortogonal, con manzanas cuadradas o rectangulares, siguiendo una disposición de malla. 

 

Plano de Barcino sobre el plano de la ciudad actual



En los puntos exteriores de ambos ejes, se encontraban las cuatro puertas de la ciudad: en una de ellas nos encontramos en este preciso instante para iniciar la ruta guiada, concretamente en la puerta oeste o Praetoria. Las otras tres puertas son: la norte o Principalis Sinistra (en la actual Plaza del Ángel, en Vía Layetana), la puerta sur o Principalis Dextra (calle del Call), y la puerta este o Decumana (calle Regomir) que daba al mar, pues la linea de la costa ha retrocedido con el paso de los siglos, ganándose terreno al Mediterráneo.

Todo este pequeño recinto —de solamente 10,4 hectáreas de superficie— estaba cercado por un muro construido en el siglo I d.C. y de sólo un metro de altura, pues carecía de finalidad defensiva al disfrutarse de la pax romana del momento. Pero a partir del año 250 d.C., con motivo de las invasiones de las tribus francas y germánicas, se tuvo la necesidad de construir una nueva muralla: se trata de la segunda muralla romana de Barcino, ubicada en el mismo lugar que la primera, con su mismo perímetro (1,5 kilómetros), pero mucho más alta (entre 11 y 18 metros de altura), más ancha (muro doble de 2 metros, rellenado con piedra y mortero) y con finalidad defensiva (81 torres).

La niña Eulalia de Barcelona conoció esta segunda muralla romana de Barcino (ante cuya puerta Praetoria nos encontramos para iniciar la visita guiada), construida a partir del año 250 d.C. con motivo de la descomposición del Imperio Romano y las invasiones bárbaras del norte.

Eulalia nació en las inmediaciones de Barcelona entorno al año 290 / 292 d.C. La tradición señala Sarriá como su lugar de nacimiento, donde se levantaría —tiempo después— una ermita en su honor (en el actual Paseo de Santa Eulalia y calle del Desert, por encima de la Ronda de Dalt). De familia noble, destacaba por su piedad, humildad, sabiduría y don de palabra. La Fe cristiana ya había llegado a Barcelona desde tiempos apostólicos: el Apóstol Santiago el Mayor había predicado en el forum romano de Barcelona, motivo por el que la actual Plaza de San Jaime (lindante con el antiguo foro) lleva su nombre. En tiempos de Eulalia, la semilla de la Fe había germinado copiosamente en Barcino y alrededores, destacándose grandes santos anteriores a Eulalia, como Fructuoso de Tarraco (†258), y coetáneos a ella: como el obispo Severo de Barcino (†302), el antiguo soldado Cucufate o Cugat (†304), las jóvenes Juliana y Semproniana de Iluro, actual Mataró (†304), el seglar Félix de Gerona (†307), etc., martirizados —igual que Eulalia (†304)— durante la persecución de Diocleciano.

En efecto, el emperador Diocleciano había tenido noticia de la rápida y fecunda propagación de la Fe cristiana en estas tierras, por lo que envió al pretor Daciano para que exterminara aquella «superstición». Daciano entró en Barcelona en el año 304 d.C. (Eulalia tendría unos 12 años de edad), hizo, con todo su séquito, públicos y solemnes sacrificios a los dioses, y dio orden de buscar a todos los cristianos para obligarles a hacer lo mismo.

Cuando esta noticia llegó a oídos de la joven Eulalia, no esperó a que la buscaran. Antes del alba, mientras sus padres aún dormían, salió sigilosamente de su casa y se dirigió al foro de Barcino a encontrarse con Daciano.

Al llegar a la misma puerta Praetoria donde nos encontramos ahora, Eulalia oyó la voz del pregonero que leía el edicto y atravesó intrépida la puerta para dirigirse al foro. Cosa que nosotros imitamos en ese preciso momento.

El grupo de la visita guiada, siguiendo los pasos de Santa Eulalia, se adentra —a través de la puerta oeste o Praetoria— en la Barcelona romana: asciende por la actual calle del Obispo y se dirige a la calle Paradís, donde se encuentran las ruinas del Templo Romano de Augusto y el punto más alto del Monte Tabor.

Las actuales ruinas del Templo de Augusto vienen acompañadas con unas ilustraciones que recrean la composición del foro romano cuando Eulalia tuvo el encuentro con Daciano. Y, en el mismo lugar, leemos —extraído de una biografía de Fábrega Grau y de la Pasión de Santa Eulalia, escrita por el obispo Quirico— el intrépido diálogo que mantuvieron aquí mismo. 

 

Restos del Templo romano de Augusto, en el foro de Barcino



Eulalia vio a Daciano sentado en su tribunal y, con gran valentía, atravesó la multitud y se mezcló con los guardianes:

—Juez inicuo —dijo Eulalia—, ¿de esta manera tan soberbia te atreves a sentarte para juzgar a los cristianos? ¿Es que no temes al Dios altísimo y verdadero que está por encima de todos tus emperadores y de ti mismo, el cual ha ordenado que todos los hombres que Él, con su poder, creó a imagen y semejanza, le adoren y sirvan a Él solamente? Ya sé que tú por obra del demonio tienes en tus manos el poder de la vida y de la muerte; pero eso poco importa.

Daciano, rodeado de sus soldados e investido con todo el poder imperial de Roma, quedó hundido y pasmado en la sede de su tribunal ante la valentía de una niña de tan solo doce años.

—Y —dijo Daciano—, ¿quién eres tú que de una manera tan temeraria te has atrevido, no sólo a presentarte espontáneamente ante el tribunal, sino que, además, engreída con una arrogancia inaudita, osas echar en cara del juez estas cosas contrarias a las decisiones imperiales?

Pero Eulalia, levantando la voz con firmeza, dijo:

—Yo soy Eulalia, sierva de mi Señor Jesucristo, que es el Rey de los reyes y el Señor de los que dominan: por esto, porque tengo puesta en Él toda mi confianza, no dudé siquiera un momento en ir voluntariamente y sin demora a reprochar tu necia conducta, al posponer el verdadero Dios, a quien todo pertenece, cielos y tierra, mar e infiernos y cuanto hay en ellos, al diablo; y lo que es peor, que quieres obligar a hacer lo mismo a aquellos hombres que adoran al Dios verdadero y esperan conseguir así la vida eterna. Tú les obligas inicuamente, bajo la amenaza de muchos tormentos, a sacrificar a unos dioses que jamás existieron, que son el mismo demonio, con el cual todos vosotros que le adoráis, vais a arder otro día en el fuego eterno.

Mientras leemos este diálogo entre Eulalia y Daciano, en el mismo lugar donde se realizó, no podemos evitar la comparación con el ecumenismo postconciliar y con en el aggiornamento que busca la jerarquía eclesiástica actual para congraciarse con los Dacianos modernos. También, resulta inevitable comparar la Fe y la valentía de Eulalia con nosotros mismos.

Daciano mandó detener a la niña para obligarla a apostatar mediante diferentes formas de tortura, pero ninguna de ellas consiguió su objetivo. Al contrario, se produjeron hechos excepcionales: así, extendida sobre el potro, los soldados la torturaban con garfios y le arrancaban las uñas, pero Eulalia, con cara sonriente, iba alabando a Dios nuestro Señor. En otro momento, la intentaron prender fuego, pero las llamas se dirigían contra los soldados y contra el mismo Daciano, etc.

Baixada de Santa Eulàlia



Nos dirigimos a la Baixada de Santa Eulalia donde, según la tradición, la niña fue introducida en un tonel con clavos y cristales punzantes, y arrojada pendiente abajo. En la actualidad, se conserva una hornacina con una imagen de Santa Eulalia, y un azulejo con los versos de Mosén Cinto Verdaguer:

Veyent acostar les llames
També recula Dacià;
la lanca dins una tina
que té sagetes per claus,
tota encerclada de glavis
y ganivets de dos talls.

Baxada de Santa Eularia,
Tu la veres rodolar
d’un abisme a l’altre abisme
per aquells rostros avall,
dexant per rastre en les herbes
un bell rosari de sanch.


 


Descendemos a pie por la misma bajada donde Eulalia habría sido arrojada en el interior de aquel tonel punzante, y llegamos hasta la actual calle Banys Nous, que transcurre por el antiguo perímetro de la muralla romana.

Siguiendo ese perímetro, alcanzamos el Arco de Santa Eulalia, donde se encontraba la prisión romana, extramuros de Barcino. En la actualidad, se conserva allí otra hornacina con una imagen de la mártir. En esa prisión sería donde habrían tenido lugar las torturas más espantosas, mientras Eulalia alababa a Dios:

—Oh, Señor mío Jesucristo, escuchad a esta vuestra inútil sierva; perdonad mis faltas y confortadme para que sufra los tormentos que me infligen por vuestra causa, y así quede confuso y avergonzado el demonio con sus ministros.

Daciano le decía:

—¿Dónde está éste a quien llamas e invocas? Escúchame a mí, oh infeliz y necia muchacha. Sacrifica a los dioses, si quieres vivir, pues se acerca ya la hora de tu muerte, y no veo todavía quien venga a liberarte.

Y Eulalia le respondió:

—Nunca vas a tener prosperidad, sacrílego y endemoniado perjuro, mientras me propongas que reniegue de la Fe de mi Señor. Aquél a quien invoco está aquí junto a mí; y a ti no es dado el verle porque no lo mereces por culpa de tu negra conciencia y la insensatez de tu alma. Él me alienta y conforta, de manera que ya puedes aplicarme cuantas torturas quieras, que las tengo por nada.

Ante aquella insólita rebeldía, Daciano mandó a los soldados que aplicaran hachones encendidos a sus virginales pechos para que pereciera envuelta en llamas. Al oír aquella orden, Eulalia dijo:

—He aquí que Dios me ayuda y el Señor es el consuelo de mi alma. Dad, Señor, a mis enemigos lo que merecen, y confundidles; voluntariamente me sacrificaré por Vos y confesaré vuestro nombre, pues sois bueno, porque me habéis librado de toda tribulación y os habéis fijado en mis enemigos.

Dicho esto, las llamas se tornaron contra los mismos verdugos, a quienes abrasaron, los cuales, amedrentados, cayeron de rodillas mientras Eulalia entregaba al Señor su alma, que voló al cielo saliendo de su boca en forma de paloma blanca.

El pueblo quedó impresionado y admirado, especialmente los cristianos, que se regocijaban por tener en el cielo a una conciudadana suya. Daciano, enfurecido, mandó que el cadáver de Eulalia fuera crucificado hasta que las aves de rapiña no dejaran siquiera los huesos. Tal crucifixión habría tenido lugar en el actual Pla de la Boquería o en la Plaza del Pedró, hacia donde nos dirigimos.

En primer lugar, al Pla de la Boquería (no se confunda con el Mercado del mismo nombre). Aquí se  se construyó en tiempo inmemorial una ermita dedicada a Santa Eulalia. Posteriormente, en el siglo XIII, cuando se levantó la muralla medieval, en este lugar abrió una de sus puertas: la de Santa Eulalia. En 1854, aprovechando el derribo de las murallas de Barcelona, el gobierno liberal y masón del genero Espartero derribó también la ermita milenaria. En su lugar ,se edificó un edificio comercial donde se instalaron entonces los “Almacenes Santa Eulalia” y, actualmente, una oficina del Banco de Santander. Desde 1900, el edificio comercial está coronado por una estatua de Santa Eulalia, obra de Eduard Alentorn, que recuerda la ermita derribada.

En segundo lugar, a la Plaza del Pedró, en el Raval, donde encontramos una fuente con una estatua de Santa Eulalia, obra de Frederic Marés en 1952. Sustituye a la original, de 1673, y destruida durante la persecución de religiosa de 1936, y de la que solamente se conserva la cabeza, en el Museo de Historia de Barcelona.

En uno de estos dos lugares, habría tenido lugar la crucifixión del cadáver de Santa Eulalia, sobre una cruz en forma de aspa (similar a la de San Andrés). Al crucificarla, cayó del cielo una copiosa nevada que cubrió y protegió su virginidad. Los guardias, aterrorizados, la abandonaron, para vigilarla desde lejos. A los tres días, unos hombres temerosos de Dios la descolgaron con gran sigilo y le dieron cristiana sepultura, donde sus restos recibirían el culto de los barceloneses. Con la invasión árabe (s. VIII), serían escondidos para evitar su profanación.

En el año 877, el obispo Frodoíno las halló milagrosamente en la Iglesia de Santa María de las Arenas, así denominada por ubicarse donde habían estado las antiguas Arenas romanas: lugar de juegos, teatro, combates y espectáculos públicos. En ese lugar, actualmente se yergue la majestuosa Basílica de Santa María del Mar.

Frodoíno trasladó solemnemente los restos de Santa Eulalia desde la Iglesia de Santa María de las Arenas hasta la Catedral de Barcelona. Cuando la procesión solemne quiso entrar en la Barcelona medieval a través de la puerta norte o Principalis Sinistra (actual calle Llibretería), el arcón que guardaba los restos de la santa quedó inmóvil. Un ángel se apareció a los miembros de la comitiva y señaló con el dedo a uno de los canónigos. Éste, avergonzado, confesó haberse apropiado de una reliquia de la santa: concretamente, un dedo. Lo devolvió al arcón, y entonces la comitiva pudo proseguir su camino. Desde entonces (y hoy también) aquel lugar recibe el nombre de Plaza del Ángel. En 1456 se colocó una imagen de la Santa en el arco que presidió esta Puerta. En 1618 se instaló en la plaza un obelisco coronado por un ángel de bronce, obra de Felip Ros, cuyo brazo señalaba a la imagen de la Santa. Ambas figuras se eliminaron en 1826, cuando se abrió la actual calle Ferran y se derribó aquella parte de la muralla. Desde 1966, una réplica del ángel fue ubicada en la plaza.


Puerta norte o Principalis Sinistra (actual calle Llibretería), a la derecha, antes de la apertura de la calle Ferran, a la izquierda, en 1826.


Cuando, en el año 877, el obispo Frodoíno depositó las reliquias de la santa en la Catedral, ésta era una basílica paleocristiana de la que se desconocen detalles; luego sería reformada en románica -consagrada en el año 1058-; posteriormente, reformada en gótica entre 1298 y 1408; y finalmente, concluida la fachada y el cimborrio neogóticos entre 1910 y 1913.

 

Transcripión de la lápida de Santa Eulàlia, siglo XI. (No es la original del s.IV)


En la Catedral terminamos nuestra visita. A los pies del sepulcro de Santa Eulalia, que se ubica en la cripta bajo el altar mayor. Allí, le pedimos a nuestra patrona que bendiga desde el cielo a su ciudad natal, la ampare y la libre de cualquier mal. Y a nosotros, sus devotos y paisanos, nos guarde del pecado para que, a la hora de nuestra muerte, podamos entrar en el cielo y disfrutar con ella bienaventuranza eterna.

 

Sepulcro de Santa Eulalia (Lupo di Francesco, 1339), en la Cripta de la Catedral.

 



Círcol Tradicionalista Ramon Parés y Vilasau (Barcelona)

dimecres, 7 de febrer del 2024

Los agricultores catalanes paralizan Barcelona.— De los campos del viejo continente viene la guerra contra la Europa política.





Más de 2.000 tractores han colapsado la ciudad de Barcelona este miércoles 7 de febrero, festividad de San Romualdo —fundador de la Congregación Camaldulense— y aniversario del fallecimiento del Beato Pío IX (†1878), del Obispo Torras y Bages (†1916), y del filósofo carlista Francisco Canals (†2009), defensores todos ellos del campo y de la Tradición.

Los manifestantes provenían de todas partes del Principado de Cataluña y han accedido a la Ciudad Condal desde varias vías casi simultáneamente. Los primeros han sido los provenientes de Gerona y de Vich, que han tomado la Avenida Meridiana poco después de la hora del Ángelus. Dos horas más tarde, los de Tarragona y Lérida han entrado triunfalmente por la Avenida Diagonal.

 




Violando la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) establecida por la anterior alcaldesa, Ada Colau, los agricultores han accedido con sus tractores —carentes de etiqueta medioambiental— hasta el centro mismo de la capital catalana. Los que entraron por la Meridiana, han estacionado sus vehículos en los carriles centrales de la Gran Vía, mientras que los que llegaron por la Diagonal los han aparcado en medio de la calzada de esa misma Avenida.

Desde estos lugares, los manifestantes han continuado a pie hasta la Plaza San Jaime con el objeto de tomar el centro político del Principado y reunirse con el presidente de la mal llamada Generalidad, Pere Aragonés, y con el Consejero de «Acción Climática» —antes denominada «Agricultura»—, David Mascort, ambos de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC).

Mientras las autoridades públicas, de ERC, recibían las quejas de los manifestantes, los dirigentes de ese mismo partido han tratado de capitalizar la tractorada: Oriol Jonqueras, presidente de la misma ERC, se ha unido a los manifestantes durante las marchas en las carreteras; y su portavoz, Diana Riba, ha defendido en twitter a los manifestantes, en un alarde de democrática esquizofrenia.

Durante el avance de los agricultores por el centro de la ciudad, muchos barceloneses se les han acercado, o han salido a los balcones, para aplaudirles y apoyarles en sus reivindicaciones. A saber: contra la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea, la cual hace inviable la agricultura autóctona pues, por un lado, la somete al nuevo modelo europeo de regímenes «ecológicos» y, por el otro, establece acuerdos de libre comercio —en desigualad de condiciones— con terceros países, extracomunitarios y poco «ecológicos». Y contra las políticas regionales y estatales que, no contentas con perder la soberanía agrícola ante el Leviatán europeo, además han sido incapaces de gestionar los recursos hídricos y prever la actual escasez de agua.

Tras esta jornada de protestas, centenares de agricultores pernoctarán en Barcelona, mientras otros regresan a sus lugares de origen.

Marchas similares se iniciaron en Francia hace dos semanas y posteriormente se han extendido a toda Europa. El campo del viejo continente se alza contra la Europa estatalista de los eco-burócratas liberales de ciudad.

Circol Tradicionalista Ramon Parés y Vilasau (Barcelona).

 


 

dimecres, 31 de gener del 2024

Ruta de Santa Eulalia, copatrona de Barcelona: visita guiada por la Barcelona romana y medieval.— Sábado 10 de febrero, a las 10h.



(En castellano, a continuación)

 

Amb motiu de la festivitat de Santa Eulàlia, copatrona de Barcelona, el Cercle organitza una ruta a peu per la ciutat romana i medieval, amb visita als llocs on la santa patrona va viure, va sofrir martiri i va lliurar la seva ànima al Senyor durant la persecució de l'Emperador Dioclecià (s. IV), i on les seves restes van ser descobertes pel bisbe Frodoí al segle IX i transportades en solemne processó (que emularem) fins a la Catedral de Barcelona, on reposen a l'actualitat. Allí, pregarem davant el sepulcre de la santa i la honrarem amb fervor.

És una oportunitat per a portar a la memòria els temps de Santa Eulàlia, quan l'Església fou cruentament perseguida i els màrtirs de la qual van forjar la Cristiandat que va permetre, en temps de Frodoí, formar una societat els costums i les lleis de la qual tenien com a centre a nostre Senyor Jesucrist.

La ruta guiada tindrà lloc, si a Déu plau, el dissabte 10 de febrer, a les deu del matí, en la Plaça de la Catedral de Barcelona.

Interessats a assistir, poden enviar correu electrònic a l'adreça: carlismobarcelona@gmail.com

Santa Eulàlia, pregeu per nosaltres.

Visca Crist Rei!

 


 

En castellano:


Con motivo de la festividad de Santa Eulalia, copatrona de Barcelona, el Círculo organiza una ruta a pie por la ciudad romana y medieval, con visita a los lugares donde la santa patrona vivió, sufrió martirio y entregó su alma al Señor durante la persecución del Emperador Diocleciano (s. IV), y donde sus restos fueron descubiertos por el obispo Frodoino en el siglo IX y transportados en solemne procesión (que emularemos) hasta la Catedral de Barcelona, donde reposan en la actualidad. Allí, rezaremos ante el sepulcro de la santa y la honraremos con fervor.

Es una oportunidad para traer a la memoria los tiempos de Santa Eulalia, cuando la Iglesia era cruentamente perseguida y cuyos mártires forjaron la Cristiandad que permitió, en tiempos de Frodoino, formar una sociedad cuyas costumbres y leyes tenían como centro a Nuestro Señor Jesucristo.

La ruta guiada tendrá lugar, D.m., el sábado 10 de febrero, a las diez de la mañana, en la Plaza de la Catedral de Barcelona.

Interesados en asistir, pueden enviar correo electrónico a la dirección: carlismobarcelona@gmail.com

Santa Eulalia, rogad por nosotros.

¡Viva Cristo Rey!

 





 


diumenge, 28 de gener del 2024

Crónica de la sesión de enero de 2024 del círculo de lectura carlista de Barcelona

 

Se empezó el estudio de «LA MONARQUÍA SOCIAL Y REPRESENTATIVA EN EL PENSAMIENTO TRADICIONAL», de Rafael Gambra Ciudad, quien basó esta obra en textos de Vázquez de Mella. Comentado todo ello por Helena Escolano.







Con el inicio del nuevo año 2024 de Ntro. Sr. Jesucristo, el círculo de lectura carlista de Barcelona comienza igualmente el estudio de un nuevo libro: LA MONARQUÍA SOCIAL Y REPRESENTATIVA EN EL PENSAMIENTO TRADICIONAL.

Se trata de una obra clásica del gran maestro carlista Rafael Gambra Ciudad (Madrid 1920 — 2004), quien fue Catedrático de filosofía, Jefe Delegado de la Comunión Tradicionalista desde 2001 hasta su fallecimiento, y representa hoy uno de los principales pensadores del carlismo de las últimas décadas. El autor, a su vez, basó este libro en unos textos de otro genial pensador previo: Vázquez de Mella, el «verbo de la Tradición». Y todo ello, se comenta magistralmente por nuestra correligionaria margarita y maestra, Helena Escolano.

Se cumple ya, con ésta, la décima sesión de nuestro círculo de lectura carlista barcelonés, que comenzó su singladura hace ya dos años, en febrero de 2022. Durante este tiempo, se ha abordado el estudio de las principales obras del tradicionalismo hispánico, y se ha contado también con la presencia en Barcelona de varios de los autores estudiados, como Miguel Ayuso, José Miguel Gambra, Juan Manuel de Prada, así como de un mensaje de Elisabeth Wilhelmsen, hija de D. Federico Wilhelmsen.

Como en las demás ocasiones, quiso la Providencia que esta décima sesión tuviera lugar según lo anunciado: el pasado sábado 27 de enero de 2024, a las doce del mediodía, en el Centro Cívico Pere Quart, del barrio barcelonés de Les Corts, y organizado por el  Círculo Tradicionalista Ramon Pares y Vilasau, de Barcelona.


Tras una oración inicial rezada por el presidente del Círculo organizador, se dio la palabra a Helena Escolano quien repartió fotocopias de un Discurso de Vázquez de Mella, que no se encuentra en el libro estudiado pero se menciona indirectamente en él: el Discurso pronunciado en el Congreso el 27 de febrero de 1908 y que servirá posteriormente para ilustrar la destrucción de las corporaciones a las que se hará referencia en su momento.

La ponente dio inicio entonces a su exposición abordando el contexto histórico y eclesiástico en el que Rafael Gambra escribió el libro, a principios de la década de los años 50 del siglo XX: la guerra fría entre los dos bloques (capitalista y soviético) surgidos tras la Segunda Guerra Mundial. Bloques que, aunque enfrentados, compartían los mismos principios revolucionarios y coincidían en una misma renuncia de (o, incluso, ataque contra) los principios cristianos en el orden social, político y jurídico; así como el estatalismo en ambos bloques.

Rafael Gambra, en el capítulo primero, observa que aquella falsa oposición entre bloques no es tan diferente a la que los españoles pudieron percibir en 1936, durante nuestra Cruzada: una oposición y persecución contra el orden cristiano. Para Gambra, en 1936, los españoles tuvieron una visión profética contra «un enemigo muy viejo»: el espíritu revolucionario de la modernidad, encarnado tanto en el bloque soviético como en el capitalista, tanto en las derechas como en las izquierdas.

Para ilustrar esta idea, Helena Escolano acudió a la imagen musical del leitmotiv : igual que en una ópera de Wagner encontramos motivos musicales que se van repitiendo durante toda la obra, en diferentes pasajes —cambian tonalidad o ritmo, se modifican aspectos melódicos o instrumentales, pero permanecen siempre reconocibles como algo que transita o vertebra un determinado orden de cosas—, así también encontramos en el contexto histórico que nos ocupa la elaboración de diferentes ideologías, algunas contrapuestas, pero que que comparten todas ellas la misma voluntad de subversión del orden cristiano y de desplazar a Dios del centro de la sociedad, de la vertebración del Derecho, etc.

Rafael Gambra subraya (en un Prefacio posterior a esta obra), en referencia a este contexto de los años 50 del siglo XX, la convocatoria del Concilio Vaticano II en 1959 —aunque se desarrollaría entre 1962 y 1965— y que pretendía el aggiornamento de la Iglesia con aquel mundo revolucionario. Finalmente, el Concilio llegaría a decretar la mal llamada «libertad religiosa»: visión subjetivista de la religión que, como consecuencia, imposibilita la reinstauración de un orden cristiano en la sociedad, pues: por un lado, desvincula a la sociedad misma de su fundamento teológico; y, por otro lado, desposee a la institución monárquica de su fundamento último y de su carácter sacral, rompiendo así con la monarquía tradicional.

Concluida la exposición del contexto en el que Rafael Gambra escribe esta obra, el autor observa —citando a Menéndez Pelayo— la inadaptación del ser español a estas ideas modernas. Los españoles se sintieron «incómodos», «a disgusto», con el nuevo orden de la modernidad: se opusieron en 1936, como también lo habían hecho en el siglo XIX durante las guerras carlistas (levantamientos populares contra las nuevas ideas modernas), o como antes lo habían hecho también en las luchas contra el protestantismo, desde el siglo XVI: España se desangró por preservar la unidad religiosa en Europa desde Lutero. En este sentido, la victoria de la ideas modernas en España se produjo por la imposición violenta, pero no es fruto del ser español ni de su deseo popular.

Como ejemplo de esa oposición popular, el autor cita la desaparición de los bienes comunales, que hasta entonces habían estado al servicio de las clases populares. Tales bienes pasan a ser engullidos por el nuevo Estado omnímodo y voraz, que desposee a las clases campesinas y populares de su patrimonio comunal. Igualmente, el autor cita la desaparición de los gremios, corporaciones y todos los cuerpos intermedios, y de los lazos naturales que vinculan al hombre con la comunidad política. En definitiva, el nuevo orden de la modernidad desposee a las clases populares de la verdadera libertad y de la participación en la vida pública que hasta entonces habían tenido. Y ese nuevo orden revolucionario se impone a la clases populares en contra de su voluntad y de sus intereses, de forma artificial y antiorgánica.

Éstas y otras ideas se explicaron durante la hora larga que ocupó la brillante exposición de la profesora Escolano (que podrá consultarse en video más adelante, D.m.) y tras la cual se abrió una sabrosa tertulia que se alargó hasta las dos de la tarde. En ese momento, la sesión del círculo de lectura se dio por concluida, pero la tertulia se trasladó a un restaurante cercano, con almuerzo y sobremesa hasta pasadas las seis de la tarde, la cual se levantó para la asistencia al Santo Rosario y Santa Misa Tradicional en la cercana capilla de la calle Vallespir.

En definitiva, una jornada de estudio, hermandad y piedad, que continuará —si Dios quiere— el próximo 24 de febrero, a las doce del mediodía, en el habitual Centro Cívico, cuando se reanudará el estudio de la monarquía social y representativa.

Circol Tradicionalista Ramon Parés y Vilasau (Barcelona)

divendres, 19 de gener del 2024

Missatge del dia de Reis d'En Sixte Enric de Borbó

S.A.R. En Sixte Enric de Borbó ha rebut en audiència a la casa del Berry, on es recupera dels problemes de salut que va patir l'any passat, a un petit nombre de col·laboradors propers entre els quals es trobaven la Comtessa de Castries i el professor Miguel Ayuso, president del Consell d'Estudis Hispànics Felip II, situat sota lo seu Alt Patronatge. Va voler, amb ocasió de la vigília del dia de Reis, lliurar-los un missatge per als seus lleials:

 



A los meus estimats carlins,

Aprofito la Festa de l'Epifania de Nostre Senyor, que ho és també de la Monarquia Tradicional, i la visita de qui he designat Cap de la meva Secretaria Política, per a dirigir-me als lleials de la Hispanitat escampada pels cinc continents.

Sabeu que he passat un any amb pèrdues de salut, de les quals no m'he refet plenament. No sé què ens oferirà la Providència per a l'any que tot just comença. Però vull dir-vos que, a més d'agrair les vostres oracions i mostres d'afecte —que he sentit i m'han commogut—, segueixo amb interès les vicissituds de los nostres pobles, de la Cristiandat i del món, així com de la Santa Església, tan atribolats aquells en quant aquesta. També l'acció de la nostra Comunió, mitjançant les autoritats en què hem delegat i els Cercles en què es recolzen, dels quals m'arriben notícies esperançadores.

Us encareixo l’enfortiment de la disciplina en aquests temps que requereixen la claredat més gran de doctrina i la unitat d'acció. Per la qual cosa acabo de traslladar les oportunes instruccions. Plagui a Déu que pugui trobar-vos aviat en persona.

Al Berry, cinc de gener de dos mil vint-i-quatre.

Sixte Enric

 



Original en castellà, a la plana de la Comunió Tradicionalista.


dijous, 18 de gener del 2024

Sesión de enero de 2024, del Círculo de lectura carlista de Barcelona: sábado 27 de enero, a las 12:00 horas

 

 




El Círculo de lectura carlista de Barcelona continuará su actividad el sábado 27 de enero, a las doce del mediodía, en el lugar habitual: Centro Cívico Pere Quart, del barrio de Les Corts: c/ Comandante Benítez, número 6, de Barcelona.

En esta ocasión, se abordará el estudio de LA MONARQUÍA SOCIAL Y REPRESENTATIVA EN EL PENSAMIENTO TRADICIONAL, una obra clásica del maestro Rafael Gambra, estudio que irá a cargo de la profesora Helena Escolano.


Rafael Gambra Ciudad (Madrid 1920 — 2004) es uno de los principales pensadores del carlismo de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI. 

Jefe Delegado de la Comunión Tradicionalista desde 2001 hasta su fallecimiento. Catedrático de filosofía. Es el progenitor del también filósofo José Miguel Gambra y del historiador Andrés Gambra, entre otros. 


 


En palabras de su autor, esta obra «trata de expresar para mentes de nuestra generación la esencia del tradicionalismo político —y del carlismo español— basándose principal, aunque no exclusivamente en la obra de Vázquez de Mella». Así, la intención del autor fue redactar una obra introductoria del tradicionalismo político.

 

El autor sigue los pasos de Vázquez de Mella (el «Verbo de la tradición») de quien reconoce sus aciertos pero también advierte sus defectos (que atribuye a cierta improvisación dictada por la urgencia), y presenta esta obra que resulta indispensable para todo tradicionalista hispánico.

En esta sesión, pues, se podrá aprender de tres maestros carlistas: de Rafael Gambra, autor del libro que se abordará en esta sesión; de Vázquez de Mella, de quien se basa el mismo; y de Helena Escolano, quien nos ofrecerá una sesión magistral como ya nos tiene acostumbrados.


Los interesados en asistir, pueden enviar un correo electrónico a: carlismobarcelona@gmail.com


No se la pueden perder. ¡Que no te la cuenten!




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